El BJJ no es un deporte sin riesgo. Aunque no utiliza golpes como parte central del entrenamiento, combina agarres, proyecciones, posiciones articulares, estrangulaciones y movimientos repetidos bajo resistencia. Los estudios disponibles muestran que las lesiones pueden aparecer en diferentes zonas, y que manos/dedos y rodillas se encuentran entre las áreas especialmente afectadas, aunque el patrón cambia según el estudio, el nivel y el tipo de practicante.

Dedos y manos

Los agarres constantes, especialmente en Gi, someten dedos y manos a una gran cantidad de movimientos repetidos. Estudios sobre practicantes de BJJ han encontrado una elevada frecuencia de lesiones en esta zona.

La prevención no consiste en vendarse obligatoriamente antes de cada entrenamiento, sino en aprender a utilizar correctamente los agarres, evitar mantener posiciones dolorosas y no luchar contra una articulación que está siendo forzada de forma anormal. La cinta puede ser útil para determinados practicantes, pero no sustituye una buena técnica ni garantiza que no haya lesiones.

Rodillas

Las rodillas también presentan una incidencia importante de lesiones en BJJ. Proyecciones, cambios de dirección, posiciones de guardia y determinadas técnicas de sumisión pueden someterlas a fuerzas considerables.

Los heel hooks y otras técnicas de ataque a la pierna pueden producir lesiones graves si se aplican sin control. Su entrenamiento debe adaptarse al nivel de los practicantes y a las reglas de la academia o competición. La regla más importante es sencilla: si una técnica de sumisión está provocando una presión articular peligrosa, haz tap antes de que la lesión ocurra.

Cuello y espalda

El grappling puede producir molestias o lesiones en cuello y espalda, especialmente cuando se utilizan posiciones incorrectas, se cae mal después de una proyección o se intenta defender una posición utilizando fuerza excesiva. Aprender a caer correctamente y seguir las instrucciones del entrenador es especialmente importante cuando el entrenamiento incluye derribos o proyecciones.

Oídos — oreja de coliflor

La fricción y los traumatismos repetidos pueden provocar un hematoma auricular que, si no se trata correctamente, puede acabar produciendo una deformación permanente. Si la oreja se hincha después de un entrenamiento o aparece una acumulación de sangre, no es recomendable intentar drenarla por cuenta propia. Lo adecuado es buscar valoración médica, ya que el tratamiento puede requerir drenaje y compresión realizados correctamente.

La mejor prevención de lesiones en BJJ no es intentar eliminar todo contacto, sino entrenar con compañeros que controlen la intensidad, aprender a hacer tap, utilizar una técnica adecuada y no ignorar un dolor que empeora.

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